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La Isla de los Sentimientos

La Isla de los Sentimientos

Hola amigos lectores, le damos la bienvenida a este su portal de imágenes tiernas, como siempre es un completo honor y un total placer en compartir con ustedes.  Para esta oportunidad queremos compartir con ustedes un hermoso ejemplar correspondiente a nuestro segmento de historias de amor el cual sin temor a equivocarme puedo decir que será de su total y completo agrado.

La Isla de los Sentimientos es una excelente historia en el cual habla sobre el amor y como los otros sentimientos no logran comprenderlo. No obstante, la sabiduría le explicará al amor quien fue el que lo ayudo en dicha isla y porqué.

No duden en compartir sus opiniones y comentarios los cuales son muy tomados en cuenta por los administradores de este su portal de imágenes tiernas. Antes de concluir le recomendamos dos enlaces de imágenes de amor los cuales definitivamente no se deben de perder:

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Imágenes de amor con mensajes: “Yo quiero ser tu amor”

Tu nombre en mi corazón

 

La Isla de los Sentimientos

Erase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos:

la Alegría, la Tristeza y muchos más, incluyendo el Amor.

Un día, se les fue avisando a los moradores, que la isla se iba a hundir.

Todos los sentimientos se apresuraron a salir de la isla, se metieron en sus barcos y se preparaban a partir, pero el Amor se quedó, porque se quería quedar un rato más con la isla que tanto amaba, antes de que se hundiese.

Cuando por fin, estaba ya casi ahogado, el Amor comenzó a pedir ayuda.

En eso venía la Riqueza y el amor dijo: ¡Riqueza, llévame contigo!

No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti, dijo la riqueza.

El Amor le pidió ayuda a la Vanidad, que también venía pasando: ¡Vanidad, por favor ayúdame!

No te puedo ayudar, Amor, tú estás todo mojado y vas a arruinar mi barco nuevo.

Entonces, el Amor le pidió ayuda a la Tristeza: Tristeza, me dejas ir contigo?

Ay Amor, estoy tan triste que prefiero ir sola.

También pasó la Alegría, pero ella estaba tan alegre que ni oyó al Amor llamar.

Desesperado, el Amor comenzó a llorar, ahí fue cuando una voz le llamó: Ven, Amor, yo te llevo. Era un viejito, y el Amor estaba tan feliz que se le olvidó preguntarle su nombre.

Al llegar a tierra firme, le preguntó a la Sabiduría: Sabiduría, ¿quién es el viejito que me trajo aquí?

La Sabiduría respondió: Es el Tiempo.

¿El Tiempo? Pero, ¿por qué sólo el Tiempo me quiso traer?

La Sabiduría respondió: Porque sólo el Tiempo es capaz de ayudar y entender al Amor.

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